La Iglesia Parroquial de San Jerónimo el Real, conocida popularmente como Los Jerónimos, está ubicada a espaldas del Museo Nacional del Prado y data del siglo XVI. Fue uno de los conventos más importantes de Madrid entre los siglos XVI y XIX, hasta que los monjes fueron expulsados por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia.Tras la contienda, el templo fue restaurado, aunque el claustro quedó abandonado y sufrió un progresivo deterioro. Años después, gracias a un acuerdo con las autoridades eclesiásticas, el claustro fue recuperado e incorporado al Museo del Prado como parte de la ampliación diseñada por el arquitecto Rafael Moneo.